El Desafío de la Gestión de Inventarios en las Empresas Peruanas
Por Jorge Tirado, SubGerente de Cadena de Suministros en CasaEuropa
En el Perú, muchas empresas enfrentan un reto logístico común que suele pasar desapercibido: la gestión de inventarios. Este problema, que a primera vista puede parecer operativo, en realidad tiene un fuerte impacto en la rentabilidad y la competitividad. Desde grandes cadenas de retail hasta pequeñas y medianas empresas, el control eficiente del inventario genera pérdidas millonarias cada año y limita la capacidad de respuesta frente a clientes que hoy exigen rapidez, disponibilidad y transparencia.
La problemática radica en que gran parte de las empresas todavía manejan sus inventarios de manera manual o con sistemas poco integrados. Esto provoca dos escenarios extremos: el sobreinventario, donde los productos se acumulan en los almacenes generando altos costos de almacenamiento, y la ruptura de stock, cuando un artículo de alta rotación no está disponible justo en el momento de mayor demanda. Ambos casos afectan directamente la confianza del cliente y la imagen de la empresa. Además, la falta de trazabilidad complica la identificación de dónde se encuentra un producto o cuál es su estado, lo que abre la puerta a pérdidas, mermas y deterioro innecesario.
El impacto de este problema va más allá de los costos internos. Una empresa que no controla adecuadamente sus inventarios corre el riesgo de perder competitividad frente a organizaciones más ágiles y digitalizadas. En un país como el Perú, donde ya existen dificultades externas como la congestión del transporte, los sobrecostos portuarios y los conflictos sociales que afectan la cadena de suministro, una mala gestión interna puede convertirse en un riesgo crítico que frena el crecimiento y limita la expansión en nuevos mercados.
Frente a este escenario, la solución pasa por combinar tecnología, procesos eficientes y capacitación del personal. La digitalización de los inventarios mediante sistemas como ERP o WMS permite una visibilidad en tiempo real que ayuda a tomar decisiones informadas. Sin embargo, la tecnología por sí sola no resuelve el problema si los equipos no cuentan con las habilidades necesarias. Capacitar al personal en metodologías como Lean Logistics, control de inventarios y pronósticos de demanda es fundamental para garantizar que las herramientas digitales se aprovechen al máximo. A ello se suma la importancia de establecer indicadores claros que midan la rotación del inventario, la exactitud del stock y el nivel de servicio al cliente, generando una cultura de mejora continua.
En el Perú, existen opciones de formación que pueden potenciar las capacidades de los equipos logísticos. Universidades como ESAN, UPC y Pacífico ofrecen cursos de gestión de inventarios y diplomados en supply chain management, mientras que certificaciones internacionales como Lean Six Sigma aplicadas a la logística brindan un enfoque práctico para la reducción de desperdicios y la optimización de procesos. Invertir en este tipo de programas no debe verse como un gasto, sino como una estrategia para asegurar el crecimiento sostenible.
En conclusión, la logística no empieza en el transporte ni en la distribución, sino en el corazón de la empresa: el inventario. Aquellas organizaciones peruanas que todavía consideran este aspecto como un tema puramente operativo corren el riesgo de quedarse atrás en un mercado cada vez más competitivo y globalizado. Apostar por la modernización de la gestión de inventarios y por el desarrollo de las habilidades de los equipos logísticos permitirá transformar un problema recurrente en una ventaja estratégica para crecer en el 2025 y en los años venideros.