El Reto de la Última Milla en Lima:
Un Problema Logístico que Exige Mejor Preparación

Por Hernan Vizcardo, Jefe de Distribución Market Place en  ALICORP

La logística en el Perú atraviesa grandes desafíos, pero ninguno tan visible como el de la distribución de última milla en Lima. En una ciudad caracterizada por el tráfico intenso, la falta de infraestructura adecuada y la informalidad en el transporte, cumplir con entregas rápidas y eficientes se ha vuelto un dolor de cabeza para empresas de todos los tamaños. Este problema impacta directamente en la satisfacción del cliente y en la competitividad de los negocios, especialmente en sectores como e-commerce, retail y consumo masivo.


Uno de los principales obstáculos es la congestión vehicular. Lima es una de las ciudades más congestionadas de América Latina, lo que provoca retrasos constantes en las entregas. A esto se suman la limitada capacidad de los almacenes urbanos, los sobrecostos de transporte y la dificultad de planificar rutas eficientes en un contexto tan caótico. El resultado es un incremento de costos logísticos y clientes insatisfechos que no reciben sus pedidos en el tiempo prometido.

Sin embargo, un factor que agrava esta situación es la falta de capacitación del personal involucrado en la última milla. Muchos conductores, supervisores y planificadores carecen de formación en gestión de rutas, uso de herramientas tecnológicas y buenas prácticas en distribución urbana. Esto genera errores de planificación, baja productividad y un desaprovechamiento de los sistemas digitales que algunas empresas han empezado a implementar, como aplicaciones de geolocalización o softwares de gestión de transporte. En la práctica, la falta de preparación convierte la tecnología en un recurso subutilizado y mantiene procesos ineficientes.

El problema de la última milla no se resolverá únicamente con más camiones o motos de reparto. Las empresas necesitan apostar por soluciones integrales que incluyan capacitación continua de sus equipos. Existen cursos y diplomados en logística urbana, gestión de transporte y supply chain que brindan herramientas prácticas para enfrentar los retos de la distribución en ciudades como Lima. Además, metodologías como Lean Logistics y el uso de datos para optimizar rutas pueden marcar la diferencia si los equipos cuentan con las habilidades para aplicarlas.

En conclusión, la última milla en Lima representa uno de los mayores retos logísticos de las empresas peruanas. La congestión, los sobrecostos y la falta de infraestructura seguirán siendo desafíos, pero es la falta de capacitación del personal lo que muchas veces impide dar soluciones innovadoras y sostenibles. Invertir en el talento humano y en su preparación no solo permitirá mejorar la eficiencia de las entregas, sino también transformar la logística en una ventaja competitiva en un mercado cada vez más exigente.

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